Los clientes de El Recibidor poseen buen gusto, lo sabemos, y quisimos darles la oportunidad de mostrar su finura en el vestir con un certamen de elegancia.Dentro de los actos de celebración de nuestro primer aniversario se iniciaría el concurso: acicálate como antaño. Los participantes tendrían que aparecer en la fiesta de aniversario ataviados con prendas de mediados del siglo pasado (en armonía con las piezas que exponemos en El Recibidor) hacerse una foto en el photocall, que luego colgaríamos en Facebook, y la que obtuviera mas “likes” se llevaría un lote de productos vintage valorado en 333€.

El Recibidor se convirtió en una pasarela de cabezas bien peinadas y vestimenta adaptada a las circunstancias con armonía y estilo;  no fue necesario llevar perlas valiosas ni la etiqueta de una boutique de moda renombrada, porque fácilmente se reemplazó por el encanto personal y el chic de cada participante. Todos destilaron un porte seguro y despreocupado delante de la cámara, que hizo de la votación una reñida disputa entre los candidatos.