Vivimos fundidos en verde. En algunos casos parece que se nos está yendo de las manos pero estamos totalmente fascinados. Sí, nosotros también, solo hace falta venir a vernos y daros cuenta de que El Recibidor está repleto de plantas pero no, no las vendemos ni tampoco somos especialistas en su cuidado, algo sobre lo que muchos nos preguntáis, aunque… por su aspecto, ¡podemos afirmar que no se nos da nada mal! Pero esto es lo que está sucediendo, estamos todos totalmente enfocados en inundar nuestras casas (y espacios) con ellas. En esta revolución verde no hay rincón que quede vacío. Y aplaudimos a revoluciones y “modas” de este tipo. Viva. Son naturaleza, son pureza, son salud, son belleza, son cuidado, son vida. Son una maravilla, sí. Así que de eso va este artículo, de la botánica en casa que tanto nos gusta.

El boom de la botánica ha llegado, está de moda pero nosotros nos lo quedamos para hoy y para siempre. Y es que nos flipamos con ellas por su estética, porque relajan, equilibran, activan, purifican, decoran. Un universo de plantas que se convierten en las perfectas compañeras de nuestros muebles de diseño. Y no es que ninguno de ellos necesite de accesorios, las joyas que hay en casa, se sostienen solas (aunque quede mal que lo digamos nosotros) pero las plantas suman. Son otro placer visual, algo a lo que no sabemos ni podemos decir “no”.

Todo un mundo que nos parece de lo más creativo y artístico. Experiencias de vida que hacen de cada espacio, un lugar especial. Las plantas tienen el arte de embellecer los lugares, de hacer que un rincón “banal” sea especial. El verde se cuela en todos los rincones, deja los jardines y balcones y se infiltra en todas las estancias del hogar, incluso en los baños, en nuestros despachos. Vida interior y no solo la de quienes vivimos en las casas ni de los objetos y muebles sino la vida de las mismas plantas.

 

¿Y cómo cuidamos de esa vida interior? Como sabéis, nuestra especialidad es otra y por ello, hemos querido compartir algunos tips con vosotros pero de la mano de una verdadera experta: Asilvestrada. Para que dejéis de repetir frases como “siempre mato a las plantas”, “soy pésima/o con las plantas, no se me dan bien”, “mato incluso a los cactus”. ¡Pongamos fin a eso! ¿Qué podéis hacer y cómo?

El truco básico, si es que lo hay, es aprender a observarlas y entender su idioma silencioso pero muy presente. Se comunican con pequeños gestos, a su manera, transmitiendo lo que necesitan. Por ejemplo:

 hojas tristes, caídas hacia abajo: “necesito más agua"

 pérdida de color en las hojas: “necesito más nutrientes, tierra nueva"

 partes podridas o puntas marrones en las puntas de las hojas: “me estás ahogando con tanta agua"

Hay que saber que las plantas tienen dos épocas de crecimiento al año: en primavera y en otoño. En esta época, todas deberían sacar hojas nuevas sino “Houston tenemos un problema". Normalmente deberían ser hojas de un color verde clorofila aunque depende de cada especie; hay algunas plantas como la Photinia que su primera brotación es de un rojo intenso muy ornamental y luego su tonalidad cambia a verde oscuro. En estas épocas de brotación es cuando las plantas necesitan más nutrientes, energía para crecer bien, así que puedes ayudarlas añadiendo uno o dos centímetros de tierra nueva en la maceta o ponerles abono.

Hay que seguir las especificaciones de cada abono o producto químico, una sobrealimentación es igual de mala que una falta de nutrientes. No por darles más abono van a estar mejor, al revés.

Según mi experiencia, la principal causa de muerte en plantas de ciudad no es la polución como muchas personas piensan, suele ser el exceso de riego. Es realmente muy importante no pasarse con el agua. Algunas personas piensan que regarlas es como alimentarlas y que hay que hacerlo cada día. ¡GRAN error! La tierra necesita secarse después de cada riego y si vuelves a tirar agua cuando la tierra todavía está mojada, acabarás ahogando y matando a tu planta. Toca la tierra con los dedos de vez en cuando para entender los ciclos de tu casa. ¡Mánchate un poco las manos!

Las plantas de interior son muy necesarias en entornos urbanos: el aire interior de nuestras viviendas está entre diez y cien veces más contaminado que la atmósfera exterior en nuestras ciudades, ¡imagínate! Eso sí, recuerda ventilar tu casa como mínimo unos 10 minutos al día.

Lo importante cuando quieras tener una planta nueva en casa, es no comprarla por impulso o porque te guste estéticamente. Cada planta requiere unas condiciones distintas, hay plantas que toleran esas esquinas de más sombra, hay plantas que no toleran el sol directo porque se queman, en cambio otras necesitan unas 3-4 horas de sol al día. Es importante preguntar en la tienda antes de cualquier compra sobre la planta y las condiciones de donde queremos ubicarla.

Y para terminar, algunos básicos para nuestra planta de interior durante los primeros días en casa (¡así nos aseguraremos empezar con buen pie!):

 

Las plantas nos gustan, nos encantan, nos flipan, nos emborrachan. Dicen que el verde es el nuevo negro. Damos fe de ello y firmamos por la botánica en casa. Verde es el color.

Mientras lo escribimos suena… One thing left to try - MGMT

Además te recomendamos: instagramers: @tribeandus@jrlefrancois / @plantsandcollecting. y  Evergreen - Living with Plants

El Recibidor