¿Has visto “Los Increíbles”?  Estoy a punto de verla… ¡por tercera vez! ¿te apuntas?

Mira, ahora es cuando Elastigirl le pide a sus hijos que se comporten como una persona normal, y entonces dice Violet: “¿Normal? ¿Es que hay alguien en esta familia que sea normal?” Espera, esa estantería que se ve al fondo, ¿no es la de aquel diseñador finlandés?.. Sí hombre, aquel que… bueno, da igual, vuelvo a darle al play... Ahora sale Edna, ¡la tronchante diseñadora de moda! Y ha invitado a Elastigirl a su casa para enseñarle toda la colección de ropa que ha diseñado para su familia. Espera… Las sillas en las que están sentadas… ¿no te suenan mucho?  es que hoy venía a hablarte de ficción… De CIENCIA ficción…

Después de ver la película, me he quedado bastante intrigada, así empiezo a investigar un poco sobre mobiliario y esto es lo que he descubierto:

- Que tanto la estantería de la casa de “Los Increíbles” como la silla del chalé de Edna están inspiradas en el Mid-Century, el movimiento que lo revolucionó todo en cuestión de diseño y arquitectura basándose en la amplitud de espacios, la integración con la naturaleza y la luz.

- Que el Mid-Century es una respuesta lógica y normal a la necesidad que surgió, después de la Segunda Guerra Mundial, de crear cosas bonitas… que también fueran funcionales.

- Que este movimiento nació en los países escandinavos en los años 50. Y que, pronto, las casas de Oslo o Copenhague cambiaron sus muebles anticuados por los diseños coloristas de los Eames o Finn Juhl. Y que la fiebre se extendió por toda Europa y gran parte de América.

- Y que los muebles del Mid-Century son tan tan confortables que hoy pasan de generación en generación. Y que aquel que los hereda, no solo hereda un mueble bonito, sino toda una forma de entender el diseño.

Bobertz residence, 1953

Cuando te decía que venía a hablarte de ciencia ficción no era ningún farol. Hay una relación entre el Mid-Century Modern y este género que me encanta. Si un guionista quiere explicarnos una película en un entorno de ciencia ficción, acostumbra a llevarnos al futuro. Pero, también cabe la posibilidad de que nos acerque al pasado, y es ahí donde entran en escena muebles como los de los Eames, Finn Juhl o Arno Jacobsen. Porque, puestos a crear un mundo imaginario -piensan- ¿por qué no construirlo en base a algo ya conocido? ¿A una década algo lejana? Que, además, tiene elementos estéticos de referencia...

 

Monsanto House of the Future, 1957

Los muebles del Mid-Century han dado respaldo a historias de ciencia ficción como “Los Increíbles”. Y también han sido de gran apoyo en otras ficciones, no exentas de súper-héroes, como “Mad Men”. ¿Miraría por la ventana con tanta profundidad Don Draper en una butaca distinta a la suya? ¿Soportaría la Sterling Cooper tantos enredos sin unos muebles de madera maciza?

TO BE CONTINUED...

Cristina Ros