La joven Elizabeth De Llanza Brannan acomodó su hermoso cuerpo sobre el aparador británico de estructura monolítica y racional, desabrochó el primer botón de su blusa blanca posada encima de aquel mueble de mas de 50 años y cerro los ojos… justo entonces disparó su cámara Juan Agudo Saizar para captar la unión entre lo "viejo" y lo "nuevo" para inmortalizar ese encuentro con la pieza soñada. Durante toda la sesión el artista fotográfico fue capturando en cada encuadre  la esencia de El Recibidor, aquello que constituye la naturaleza de sus muebles, la esencia que nos transmite el carácter y el alma  de estas piezas únicas. Porque ahora más que nunca, no solo importa que las cosas sean útiles y bonitas, también deben emocionarnos.